Via Lucis

El “Vía Lucis” (En latín El Camino de la Luz) Así como en el Tiempo de preparación para la Pascua, la Cuaresma, rezamos el Vía Crucis, en el Tiempo de Pascua, tiempo de plenitud y de realización, hablamos y celebramos el Camino de la Luz: para celebrar la realidad de la Persona de Jesús tal como ahora está: resucitado corporalmente y repleto de luz, gloria y esplendor. Para ello nada más hermoso y gratificante que recrear las escenas bíblicas de Jesús Resucitado en estaciones luminosas, y gloriosas:

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amen

¡Señor mío, Jesucristo! Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno. Ayudado de vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Amen.

Jesús, resucitado conquista la vida verdadera

Jesús, resucitado conquista la vida verdadera

Primera estación
Jesús, resucitado conquista la vida verdadera

“El Ángel se dirigió a las mujeres y les dijo: «Vosotras no temáis, pues sé que buscáis a Jesús, el Crucificado; no está aquí, ha resucitado, como lo había dicho. Venid, ved el lugar donde estaba.” Mt 28, 5-6
Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén

Su sepulcro vacío muestra que Jesús ha vencido a la muerte

Su sepulcro vacío muestra que Jesús ha vencido a la muerte

Segunda estación
Su sepulcro vacío muestra que Jesús ha vencido a la muerte

“Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado el primero al sepulcro; vio y creyó.” Jn 20, 8
Padre nuestro.

Jesús resucitado se aparece a María Magdalena.

Jesús resucitado se aparece a María Magdalena.

Tercera estación
Jesús resucitado se aparece a María Magdalena.

“Se volvió y vio a Jesús, de pie, pero no sabía que era Jesús. Le dice Jesús: «Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas?» Ella, pensando que era el encargado del huerto, le dice: «Señor, si tú lo has llevado, dime dónde lo has puesto, y yo me lo llevaré.» Jesús le dice: «María.» Ella se vuelve y le dice en hebreo: «Rabbuní» – que quiere decir: «Maestro». Le dice Jesús: «No me toques, que todavía no he subido al Padre. Pero vete donde mis hermanos y diles: Subo a mi Padre y vuestro Padre, a mi Dios y vuestro Dios.» Fue María Magdalena y dijo a los discípulos que había visto al Señor y que había dicho estas palabras.” Jn 20, 14-18 Padre nuestro.

Jesús se aparece en el camino a Emmaus

Jesús se aparece en el camino a Emmaus

Cuarta estación
Jesús se aparece en el camino a Emmaus

“Y sucedió que, mientras ellos conversaban y discutían, el mismo Jesús se acercó y siguió con ellos; pero sus ojos estaban retenidos para que no le conocieran… El les dijo: « ¡Oh insensatos y tardos de corazón para creer todo lo que dijeron los profetas! ¿No era necesario que el Cristo padeciera eso y entrara así en su gloria?» Y, empezando por Moisés y continuando por todos los profetas, les explicó lo que había sobre él en todas las Escrituras.” Lc 24, 15, 25-27 Padre nuestro.

Reconocen a Jesús resucitado al partir el pan

Reconocen a Jesús resucitado al partir el pan

Quinta estación
Reconocen a Jesús resucitado al partir el pan

“Pero ellos le forzaron diciéndole: «Quédate con nosotros, porque atardece y el día ya ha declinado.» Y entró a quedarse con ellos. Y sucedió que, cuando se puso a la mesa con ellos, tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo iba dando. Entonces se les abrieron los ojos y le reconocieron, pero él desapareció de su lado. Se dijeron uno a otro: « ¿No estaba ardiendo nuestro corazón dentro de nosotros cuando nos hablaba en el camino y nos explicaba las Escrituras?» (Lc 24: 29-32). Padre nuestro.

Jesús resucitado se aparece a los discípulos en Jerusalén

Jesús resucitado se aparece a los discípulos en Jerusalén

Sexta estación
Jesús resucitado se aparece a los discípulos en Jerusalén.

“Pero él les dijo: « ¿Por qué os turbáis, y por qué se suscitan dudas en vuestro corazón? Mirad mis manos y mis pies; soy yo mismo. Palpadme y ved que un espíritu no tiene carne y huesos como veis que yo tengo.» Y, diciendo esto, los mostró las manos y los pies.” (Lc 24: 38-40). Padre nuestro.

Jesús resucitado da su paz a los discípulos y el poder de perdonar pecados

Jesús resucitado da su paz a los discípulos y el poder de perdonar pecados

Séptima estación
Jesús resucitado da su paz a los discípulos y el poder de perdonar pecados

“Se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: «La paz con vosotros.»… Los discípulos se alegraron de ver al Señor. Jesús les dijo otra vez: «La paz con vosotros. Como el Padre me envió, también yo os envío.» Dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: «Recibid el Espíritu Santo. A quienes perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos.» (Jn 20: 19b, 20b-23). Padre nuestro.

Jesús resucitado refuerza la fe de Tomás

Jesús resucitado refuerza la fe de Tomás

Octava estación
Jesús resucitado refuerza la fe de Tomás

“Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Los otros discípulos le decían: «Hemos visto al Señor.» Pero él les contestó: «Si no veo en sus manos la señal de los clavos y no meto mi dedo en el agujero de los clavos y no meto mi mano en su costado, no creeré.» Ocho días después, estaban otra vez sus discípulos dentro y Tomás con ellos. Se presentó Jesús en medio estando las puertas cerradas, y dijo: «La paz con vosotros.» Luego dice a Tomás: «Acerca aquí tu dedo y mira mis manos; trae tu mano y métela en mi costado, y no seas incrédulo sino creyente.» Tomás le contestó: «Señor mío y Dios mío.» Jesús le dice: «Porque me has visto has creído. Dichosos los que no han visto y han creído.»(Jn 20: 24-29). Padre nuestro.

Jesús se aparece en el mar de Tiberíades

Jesús se aparece en el mar de Tiberíades

Novena estación
Jesús se aparece en el mar de Tiberíades

“Les dice Jesús: «Traed algunos de los peces que acabáis de pescar.» Subió Simón Pedro y sacó la red a tierra, llena de peces grandes: ciento cincuenta y tres. Y, aun siendo tantos, no se rompió la red. Jesús les dice: «Venid y comed.» Ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle: « ¿Quién eres tú?», sabiendo que era el Señor.” (Jn 21: 10-12) Padre nuestro.

Jesús perdona a Pedro y le manda apacentar a sus ovejas

Jesús perdona a Pedro y le manda apacentar a sus ovejas

Décima estación
Jesús perdona a Pedro y le manda apacentar a sus ovejas

Después de haber comido, dice Jesús a Simón Pedro: «Simón de Juan, ¿me amas más que éstos?»…Se entristeció Pedro de que le preguntase por tercera vez: « ¿Me quieres?» y le dijo: «Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te quiero.» Le dice Jesús: «Apacienta mis ovejas…Sígueme.» (Jn 21: 15, 17b, 19b). Padre nuestro.

Jesús resucitado envía a los discípulos

Jesús resucitado envía a los discípulos

Undécima estación
Jesús resucitado envía a los discípulos

“Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado. Y he aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo.»(Mt 28: 19-20).

La Ascensión de Jesús

La Ascensión de Jesús

Duodécima estación
La Ascensión de Jesús

“Con esto, el Señor Jesús, después de hablarles, fue elevado al cielo y se sentó a la diestra de Dios. Ellos salieron a predicar por todas partes, colaborando el Señor con ellos y confirmando la Palabra con las señales que la acompañaban.” (Mc 16: 19-20).Padre nuestro.

María y los discípulos esperan en oración la venida del Espíritu Santo

María y los discípulos esperan en oración la venida del Espíritu Santo

Decimotercera estación
María y los discípulos esperan en oración la venida del Espíritu Santo

“Y cuando llegaron subieron a la estancia superior, donde vivían, Todos [los Apóstoles] perseveraban en la oración, con un mismo espíritu en compañía de algunas mujeres, de María, la madre de Jesús, y de sus hermanos.” (Hch.1: 13a, 14). Padre nuestro.

La venida del Espíritu Santo

La venida del Espíritu Santo

Decimocuarta estación
La venida del Espíritu Santo

“De repente vino del cielo un ruido como el de una ráfaga de viento impetuoso, que llenó toda la casa en la que se encontraban. Se les aparecieron unas lenguas como de fuego que se repartieron y se posaron sobre cada uno de ellos; quedaron todos llenos del Espíritu Santo y se pusieron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les concedía expresarse.” (Hch. 2: 2-4). Padre nuestro.

Ilustraciones: Hermana Maria Di Domenico, Iglesia de San Giovanni Rotondo, Roma. (Italia) Textos traducidos de Archidiócesis de Detroit (EE.UU.)

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