Nº 52 junio 2009 El Divino Pastor

Sumario

La Parroquia se une a la celebración del aniversario de la Consagracion
Como fue la Consagración al Sagrado Corazon de Jesus
Que es el Año Paulino
Que es el Año Sacerdotal
Feliz Verano
Decalogo para vacaciones
La Pascua del Enfermo
Oracion del enfermo
Bienaventuranzas del enfermo
Eucaristia, pan partido para la vida del mundo
El alimento de la verdad y la indigencia del hombre
La eucaristia nos enciende en el fuego del amor
Vive una semana distinta
Campamentos de verano 2009

La Parroquia se une a la celebración del aniversario de la Consagracion

 

Monumento al Sagrado Corazón de Jesús, Getafe (Madrid)

Monumento al Sagrado Corazón de Jesús, Getafe (Madrid)

La Parroquia Divino Pastor está organizando una visita al Cerro de los Ángeles para unirse a la celebración del 90 aniversario de la Consagración de España al Sagrado Corazón de Jesús, que se celebrará el domingo 21 de este mes a las 10 de la mañana en la Explanada el Cerro de los Ángeles de Getafe con una Solemne Misa de Pontifical a la que seguirá la ceremonia de renovación de la Consagración. Además, la fecha coincide con el comienzo del Año Sacerdotal proclamado por Benedicto XVI y con el 400 aniversario de la primera referencia histórica de la Virgen de los Ángeles, Patrona de la Diócesis de Getafe.
La parroquia quiere celebrar también el Jubileo de San Pablo. El Cerro de los Ángeles de Getafe es uno de los lugares donde se puede lucrar la Indulgencia Plenaria, durante el Año Paulino, una vez cumplidas las condiciones habituales (confesión sacramental, comunión eucarística y oración por las intenciones del Sumo Pontífice).

Como fue la Consagración al Sagrado Corazon de Jesus

Este año se cumplen noventa años de la consagración de España al Sagrado Corazón de Jesús por el rey Alfonso XIII, que tuvo lugar el 30 de mayo de 1919, ante el Monumento situado en el centro geográfico de España, en el Cerro de los Ángeles. En la consagración se reconocía a Jesús como “Redentor del mundo”, “Rey de Reyes”, fuente de todo poder y fundamento de todas las leyes justas, y expresaba pública y solemnemente el deseo de que reinase “en los corazones de los hombres, en el seno de los hogares, en la inteligencia de los sabios, en las aulas de las ciencias y de las letras, y en nuestras leyes e instituciones patrias”.

Que es el Año Paulino

El año paulino fue convocado para celebrar el bimilenario del nacimiento de San Pablo, que los historiadores sitúan entre el 7 y el 10 después de Cristo, y se está celebrando en toda la Iglesia desde el 28 de junio del año pasado, hasta el 29 de junio de 2009, para dar a conocer cada vez mejor la inmensa riqueza de la enseñanza contenida en los textos paulinos y su vida. Además estamos llamados a continuar su obra misionera en cada ámbito de nuestras vidas, en cada gesto, en cada palabra.

Que es el Año Sacerdotal

Con ocasión del 150° aniversario de la muerte del Santo Cura de Ars, Juan María Vianney, Su Santidad ha anunciado que, del 19 de junio de 2009 al 19 de junio de 2010, se celebrará un especial Año Sacerdotal, que tendrá como tema “Fidelidad de Cristo, fidelidad del sacerdote”. El Santo Padre lo abrirá presidiendo la celebración de las Vísperas, el 19 de junio D.m. solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús y jornada de santificación sacerdotal, en presencia de la reliquia del Cura de Ars .Durante este Año jubilar, Benedicto XVI proclamará a san Juan María Vianney “Patrono de todos los sacerdotes del mundo”.

– Redacción

 

En aquel tiempo se apareció Jesús a los doce y les dijo: “Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.” (Mc 16, 15)

Feliz Verano

veranoenfamilia

El bañador, las gafas de sol, una novela de intriga, una revista de crucigramas, el Marca o el As para ver cómo quedan nuestros equipos para la temporada que viene, algo de ropa (no mucha), desodorante, colonia, crema para el sol y para después del sol, las chanclas… Todo entra en la maleta, antes de salir, por fin, de vacaciones porque… ¡Por fin han llegado las vacaciones!

Y mientras hacemos la maleta recordamos todo lo que hemos vivido junto a Jesucristo, y junto a nuestros amigos y amigas, este año. Hemos sufrido Su Pasión y nos hemos alegrado con Su Resurrección. Lo hemos visto ascender al cielo. Hemos recibido junto a María el Espíritu Santo; hemos celebrado la Solemnidad de la Santísima Trinidad. Comuniones, bodas, la enfermedad de un ser querido, las calificaciones de nuestros familiares más pequeños, los cumpleaños de los que nos rodean la fiesta de las actividades y también la fiesta de los mayores. …Y ahora… ¡Las vacaciones!

Planes familiares para estos días estivales, ahorros que disfrutar, campamentos juveniles, cambio de actividades y, en fin, todo lo que entraña esta época del año tan esperada. ¡Te mereces descansar! ¡Necesitas descansar!

Pero ¡Atención! No te olvides que las vacaciones son maravillosas, un periodo para descansar humana y espiritualmente, un tiempo para dejar atrás la tensión diaria y ante todo una oportunidad de disfrutar a la familia, de gozar con los amigos, de reencontrarnos a nosotros mismos, de acercarnos un poco más a Dios. Pero pueden ser dolorosas si no me miro más que el ombligo durante ellas viendo si se me pone o no moreno.

Las vacaciones son una oportunidad extraordinaria para lograr un poco de felicidad, nuestra y de los demás. Piensa que si los hijos nos son felices en vacaciones, los padres tampoco pueden serlo. Si los amigos están solos y tristes, nosotros no podemos estar tan tranquilos y contentos. Si a nuestro alrededor hay algún sufrimiento que podemos solucionar y no lo hemos hecho, no habrá goce que nos permita descansar y disfrutar plenamente. Si le dedicas este periodo a tu familia tú serás feliz.
Y entonces dirás en septiembre ¡Felices vacaciones!

Ya tenemos preparado todo. ¿Todo?… Bueno, algo tiene que quedarse en casa. Y mientras seguimos preparando la maleta, miramos a la estantería y salta, ante nuestros ojos, una Biblia. ¿La llevamos?

Una voz nos susurra: “Pesa mucho…, además, vas de vacaciones, para disfrutar y descansar, que te lo mereces, o aunque no te lo merezcas lo necesitas.”

Vacaciones no es lo mismo que abandonar todo lo que has conseguido y menos olvidar aquello que necesitas.

Por eso no te olvides de meter en tu bolsa de viaje un termómetro que mida la temperatura de tu felicidad. Que cada noche antes de acostarte te lo pongas todos los días y compruebes cómo está la temperatura de tu felicidad.

Si no eres feliz a lo mejor es porque no estás viviendo como debes este hermoso periodo del año.
Y tómate la temperatura antes, durante y después de nuestras vacaciones. Anótalo aunque sea a lápiz en el libro que te has llevado, en alguna esquina de los crucigramas, en la portada de algún periódico o revista que leas estos días.

Grandes viajes o gastos no aseguran tu felicidad. Grandes planes no hacen sonreír a los hijos. Un poder hacer todo lo que se quiere, no otorga la satisfacción integral que tanto necesitamos. Si no las vivimos como debemos. Porque unas vacaciones sin Dios no pueden ser vacaciones.

Para ello te invito a practicar el:

Decalogo para vacaciones

paternidad

1. Vive la naturaleza. En la playa, en la montaña, en la serranía, descubre en todo la presencia de Dios.

2. Vive tu condición de cristiano. No te avergüences en verano de ser cristiano, de tener a Jesús por amigo.

3. Vive el domingo,
que en vacaciones sigue siendo el Día del Señor. Dios no se va de vacaciones. Tienes más tiempo libre, acude a la Eucaristía dominical.

4. Vive la familia. Dialoga, juega, goza con ellos sin prisas. Reza en familia. Asiste al templo también con ellos.

5. Vive la vida. La vida es el gran don de Dios, no hagas peligrar tu propia vida, y evita riesgos a la vida de los demás.

6. Vive la amistad. Desde la escucha, la confianza, la ayuda, el diálogo, el enriquecimiento y el respeto a la dignidad sagrada de las demás personas.

7. Vive la justicia. No esperes que todo te lo den hecho. Otros trabajan para que tú tengas vacaciones. Ellos también tienen sus derechos. Respétalos y respeta sus bienes.

8. Vive el silencio para reflexionar un poco sobre tu vida.

9. Vive la limpieza de corazón. Supera la codicia, el egoísmo y el hedonismo. Vacación no equivale a permisividad.

10. Vive la solidaridad. No lo quieras todo para ti. Piensa en quienes no tienen vacaciones. La caridad tampoco toma vacaciones.

Estos diez mandamientos se resumen en dos: En vacaciones, sigue acordándote de Dios y de tu prójimo.

¡Felices Vacaciones, Benditas Vacaciones!

–    Pablo Fernández, Sacerdote

 

Jesús, el Señor, después de haber hablado con ellos, subió al cielo y se sentó a la diestra de Dios. (Mc 16,19)

La Pascua del Enfermo

Jesúscuartoenfermo

La Pascua de Cristo se extiende a la creación entera. Llega, naturalmente, a todos los hombres, sean de la nación que sean, sean de la condición que sean.
Llega al joven que crece y al anciano que decrece, llega al que vive en abundancia y al que vive en escasez, llega al que goza de salud y al que está enfermo.
Jesús estaba lleno de misericordia y lleno de vida, de fuerza curativa. Por eso se acercaba al enfermo compasivo, o dejaba que los enfermos se acercaran a él esperanzados. Y Jesús los curaba, si tenían fe, tanto a los enfermos del cuerpo como a los del alma.
No todos fueron curados. La salud es un don de Dios, que no siempre sabemos agradecer, pero más pronto o más tarde la salud se deteriora. ¿Qué puede aportar Cristo a todos los enfermos de todos los tiempos? Pues aporta sentido y dinamismo espiritual.
La pascua del enfermo significa que Cristo resucitado pone en toda enfermedad una semilla de esperanza.
Significa que Cristo resucitado convierte el dolor y el sufrimiento en una continuación de su misterio de dolor, en una comunión con su pasión, en una fuente de santificación.
Significa, por lo mismo, que la enfermedad ya no tiene que ser una desgracia, que puede ser una gracia. ¡Todo es gracia!
Significa que muchas enfermedades pueden ser evitadas, porque son consecuencias de excesos o imprudencias humanas, fruto amargo del pecado; pero la Pascua vence al pecado.
Significa que la enfermedad, como la misma muerte, son solo un paso hacia la plenitud y la vida, en la que ya no habrá llanto ni dolor.

– Rafael Prieto Ramiro, en La Espesura del Amor de Dios.

Después sopló sobre ellos y les dijo: «Recibid el Espíritu Santo. A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes se los retengáis, les serán retenidos». (Jn 20,21-23)

 

Oracion del enfermo

Jesúscuraciego

Oh Dios de mi debilidad y mi fortaleza. de mi tristeza y mi alegría,
de mi soledad y mi compañía,
de mi incertidumbre y mi esperanza.
En la noche de mi enfermedad
me pongo en tus manos de Padre: alumbra esta oscuridad
con un rayo de tu luz,
abre una rendija a mi esperanza,
llena con tu presencia mi soledad.
Señor,
que el sufrimiento no me aplaste,
para que también ahora
sienta el alivio de tu amor
y sea agradecido a la generosidad
de cuantos sufren conmigo. Amén.

 

Id, pues, y haced discípulos míos en todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado. (Mt 28,18-20)

Bienaventuranzas del enfermo

Bienaventurado el que sabe gastar su tiempo con los que sufren. Bienaventurado el que comunica al enfermo gozo y esperanza.
Bienaventurado el que permanece junto al enfermo, compartiendo su fe, su esperanza y su amor.
Bienaventurado el que defiende los derechos justos de los que no tienen voz.
Bienaventurado el que ante el sufrimiento es capaz de irradiar serenidad. Bienaventurado el que cada mañana dice al día: « ¡Bienvenido seas!»
Bienaventurado el que cada atardecer sabe repetir: « ¡Gracias, muchas gracias por todo!»
Bienaventurado el que sabe reconocer lo bueno de los demás y sabe animar a todos.
Bienaventurado quien al acostarse ora así: « ¡Ven, Señor Jesús!» Bienaventurado el que con su silencio sabe llegar al enfermo. Bienaventurado el que hace de la amabilidad su mejor técnica.

 

“Durante la cena Jesús tomó pan, lo bendijo, lo partió y se lo dio, diciendo: «Tomad, esto es mi cuerpo».” Mc 16,22

 

11 de junio: Corpus Christi, Día de Caridad

Eucaristia, pan partido para la vida del mundo

dignidaddelhombreNuestras comunidades, cuando celebran la Eucaristía, han de ser cada vez más conscientes de que el sacrificio de Cristo es para todos y que, por eso, la Eucaristía impulsa a todo el que cree en Él a hacerse «pan partido» para los demás y, por tanto, a trabajar por un mundo más justo y fraterno. Pensando en la multiplicación de los panes y los peces, hemos de reconocer que Cristo sigue exhortando también hoy a sus discípulos a comprometerse en primera persona: «dadles vosotros de comer» (Mt 14,16). En verdad, la vocación de cada uno de nosotros consiste en ser, junto con Jesús, pan partido para la vida del mundo. (…)
En la perspectiva de la responsabilidad social de todos los cristianos, los Padres sinodales han recordado que el sacrificio de Cristo es misterio de liberación que nos interpela y provoca continuamente. Dirijo por tanto una llamada a todos los fieles para que sean realmente operadores de paz y de justicia. (…)
Precisamente, gracias al Misterio que celebramos, deben denunciarse las circunstancias que van contra la dignidad del hombre, por el cual Cristo ha derramado su sangre, afirmando así el valor tan alto de cada persona.

El alimento de la verdad y la indigencia del hombre

( . . .) El alimento de la verdad nos impulsa a denunciar las situaciones indignas del hombre, en las que a causa de la injusticia y la explotación se muere por falta de comida y nos da nueva fuerza y ánimo para trabajar sin descanso en la construcción de la civilización del amor. Los cristianos han procurado desde el principio compartir sus bienes (Cf. Hch 4,32 [“La multitud de los creyentes tenía un solo corazón y una sola alma. Nadie consideraba sus bienes como propios, sino que todo era común entre ellos.”]) Y ayudar a los pobres (Cf. Rm 15,26 [“Porque Macedonia y Acaya resolvieron hacer una colecta en favor de los santos de Jerusalén que están necesitados.”]). La colecta en las asambleas litúrgicas no sólo nos lo recuerda expresamente, sino que es también una necesidad muy actual. Las instituciones ec1esiales de beneficencia, en particular Caritas en sus diversos ámbitos, desarrollan el precioso servicio de ayudar a las personas necesitadas, sobre todo a los más pobres. Estas instituciones, inspirándose en la Eucaristía, que es el sacramento de la caridad, se convierten en su expresión concreta; por ello merecen todo encomio y estímulo por su compromiso solidario en el mundo.

– Benedicto XVI en la exhortación apostólica postsinodal Sacramentum caritatis (Sacramento de la caridad) 88-90)

 

“Después tomó un cáliz, dio gracias, se lo pasó a ellos y bebieron de él todos. Y les dijo: «Ésta es mi sangre, la sangre de la alianza, que será derramada por todos.” Mc 16, 23-24

 

La eucaristia nos enciende en el fuego del amor

lavatoriopies

El amor fraterno es la gracia que la Eucaristía, memorial de la inmolación de Cristo por amor extremo a nosotros, debe dar y producir en nosotros. Y por eso el sentido de este ejemplo que Cristo ha querido dar a sus discípulos en la escena del lavatorio de los pies encuentra el comentario explícito y concreto a seguidas del hecho, donde nos da el mandamiento nuevo del amor cómo Él nos ha amado. (…)
Por la Eucaristía Cristo viene a nosotros, nos une a Él, a sus sentimientos y actitudes, entre los cuales la caridad perfecta a Dios y a los hermanos es el principal y motor de toda su vida: «Éste es mi mandamiento, que os améis unos a otros como yo os he amado», «Os he dado ejemplo, haced vosotros lo mismo». Ahora bien, «quien permanece en él», quien está unido a Él, quien celebra la Eucaristía con Él, quien come su Cuerpo, come también su corazón, su amor, su entrega, sus mismos sentimientos de misericordia y perdón, su reaccionar siempre amando ante las ofensas… «debe andar como Él anduvo». (…)
En la Eucaristía se hace presente la cruz de Cristo con ambas dimensiones, vertical y horizontal, en que fue clavado y por la que fuimos salvados. La vertical la vivió Cristo en una docilidad filial y total al Padre; la horizontal, en apertura completa a todos los hombres, aunque sean pecadores o indignos. En el centro de la cruz, para unir estas dos dimensiones, está e1corazón de Jesús traspasado por la lanza del amor crucificado.
El fuego divino, que transformó esta muerte en sacrificio de alianza, no ha sido otra cosa que el fuego de la caridad, el fuego del Espíritu Santo. (…)
Dice S. Agustín que el sacrificio sobre el altar de piedra va acompañado del sacrificio sobre el altar del corazón. La participación viva en la Eucaristía demuestra su fecundidad en toda obra de misericordia, en toda obra buena, en todo consejo bueno, en todos los esfuerzos por amar al hermano como Cristo; así es cómo la Eucaristía es alimento de mi vida personal, así es como Cristo quiere que el amor a Él y a los hermanos, la Eucaristía y la vida, el culto y servicio a Dios y el servicio a los hombres estén estrechamente unidos.

– Gonzalo Aparicio Sánchez, en Para vivir la Misa en comunión con Cristo, Edibesa 2005

 

Vive una semana distinta

caridad

1. Un día SIN consumismo, para tener un día CON consumo responsable.
2. Un día SIN televisión, para tener un día CON diálogo familiar.
3. Un día SIN prisas, para tener un día CON las cosas importantes atendidas.
4. Un día SIN yo, para tener un día CON los demás.
5.- Un día SIN ocio, para dedicarles este tiempo y disfrutar CON los más cercanos.
6.- Un día SIN trabajo remunerado, para trabajar CON otros voluntarios.
7.- Un DÍA PARA CELEBRAR con los demás lo que hemos compartido durante la semana.

La campaña de Cáritas quiere llamar la atención sobre el hecho de que el estilo de vida que se va imponiendo en nuestra sociedad, caracterizado por el individualismo, la insolidaridad, el egoísmo, el consumismo, está teniendo consecuencias muy negativas en la vida de muchos seres humanos. Es un estilo de vida que está provocando pobreza, exclusión, marginación, injusticia, desigualdad, deshumanización…

Desde Cáritas queremos proponer un cambio de estilo de vida que dé lugar a un cambio de sociedad, donde no haya últimos ni excluidos.

 

–    Cáritas Diocesana de Getafe.

 

Campamentos de verano 2009

Campamentos de verano 2009Campamentos de verano 2009

Los Campamentos de la Asociación Llambrión están organizados entre diversas parroquias de la Diócesis de Getafe. Desean ofrecer a los niños y jóvenes de nuestras parroquias una forma de disfrutar el verano en un ambiente sano y cristiano. Lo más importante es que los chicos lleven mucha ilusión, ganas de pasárselo bien, de hacer muchos amigos y de conocer a Jesús, nuestro Amigo.
Al segundo hermano que vaya a cualquier campamento organizado por la Asociación Llambrión se le ofrece un descuento de 30 €. El tercer hermano puede ir gratis. La fecha límite para entregar la preinscripción es el 1 de julio de 2009. Para más información visite la web: www.llambrion.com o consulte en el Despacho Parroquial.
Edades: Para chicos y chicas de 9 a 12 años. 4º, 5º y 6º de Primaria. Lugar: En Vega de Espinareda (León). Fecha: Del 20 al 30 de julio 2009.Precio: 210 €
Edades: Para chicos y chicas de 12 a 14 años. 1º y 2º de la ESO. Lugar: En Rozas de Puerto Real (Madrid). Fecha: Del 20 al 30 de julio 2009.Precio: 210 €
Edades: Para chicos y chicas de 14 a 16 años. 3º y 4º de la ESO. Lugar: En Hoyos del Espino (Ávila). Fecha: Del 1 al 13 de julio 2009.Precio: 220 €
Edades: Para chicos y chicas a partir de 16 años. De 1º de Bachillerato en adelante. Lugar: Soto de Valdeón (León) Picos de Europa. Campamento “Santiago Durán”. Fecha: Del 3 al 16 de julio 2009.Precio: 220 €
Edades: Para chicos y chicas a partir de 16 años. De 1º de Bachillerato en adelante. Lugar: Soto de Valdeón (León) Picos de Europa. Campamento “Santiago Durán”. Fecha: Del 15 al 28 de julio 2009.Precio: 220 €

 

Los comentarios están cerrados.

A %d blogueros les gusta esto: