Nº 58 Noviembre 2010 El Divino Pastor

 

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Sumario

Participar en la vida común
Los siete sacramentos:Toda causa tiene un efecto
Cursillos de Cristiandad: ven y verás
Deporte de fe
Memorias de un peregrino
La Asociación Llambrión cumple diez años
Manos Unidas recibe el Premio Príncipe de Asturias a la Concordia 2010
Grupos de la Parroquia 2010/2011

 

Participar en la vida común

“Todos se reunían asiduamente para escuchar la enseñanza de los Apóstoles y participar en la vida común, en la fracción del pan y en las oraciones. Un santo temor se apoderó de todos ellos, porque los Apóstoles realizaban muchos prodigios y signos. Todos los creyentes se mantenían unidos y ponían lo suyo en común: vendían sus propiedades y sus bienes, y distribuían el dinero entre ellos, según las necesidades de cada uno. Íntimamente unidos, frecuentaban a diario el Templo, partían el pan en sus casas, y comían juntos con alegría y sencillez de corazón; ellos alababan a Dios y eran queridos por todo el pueblo. Y cada día, el Señor acrecentaba la comunidad con aquellos que debían salvarse.”
Hch. 2, 42-47

Comenzamos un nuevo curso, la cita del libro de los Hechos de los Apóstoles  nos puede ayudar para que todos procuremos intentar, con la ayuda del Espíritu,  imitar aquella primera comunidad que nació por la proclamación del Evangelio.

Los siete sacramentos:Toda causa tiene un efecto

 

Bautismo

 
Borra de nuestra alma el pecado original
Nos Santifica: Nos hace Hijos de Dios y herederos del Cielo
Nos incorpora al sacerdocio de Cristo
Nos incorpora a la Iglesia y nos beneficia de todas sus gracias
Nos imprime en el alma el Carácter imborrable

Confirmación
Nos aumenta la Gracia y fortalece nuestra fe

Imprime un carácter espiritual permanente
Nos anima a cumplir los deberes del cristiano maduro: Testimoniar la fe hasta el martirio

Nos impulsa al apostolado y compromiso social

Nos impulsa a una mayor participación en la Iglesia

Eucaristía

 
Nos aumenta la Gracia
Nos perdona los pecados por los méritos de la muerte de Cristo en la Cruz

Penitencia

 
Nos restablece la Gracia cuando caemos en el pecado
Y nos da la fuerza para seguir con más ánimo nuestra relación con Dios

 

Unción de los enfermos

 
Nos identifica con Cristo doliente
Nos alivia y fortifica cuando estamos enfermos aumentando nuestra confianza en la misericordia divina y nos conforta para soportar más fácilmente los dolores y tentaciones. Nos hace merecedores de ganara gracias para la Iglesia y para las personas a las que le dediquemos nuestro dolor
Nos perdona los pecados veniales y nos quita las huellas del pecado pasado
Nos da la salud corporal siempre que la pidamos y esté en los planes de Dios.

 

 

 

Orden sacerdotal
Nos aumenta la Gracia Santificante para que el ordenado tenga capacidad de cumplir su vocación y para llevar adelante una vida acorde a su nueva condición.
Imprime un carácter espiritual permanente. Recibe el poder de Consagrar y de perdonar los pecados en nombre de Cristo

 

 

 

 

Matrimonio
Sana y remedia contra el amor libre, el hedonismo y la atracción puramente erótica
Perfecciona el amor conyugal elevándolo a la realidad sobrenatural
Hace a Dios un miembro más de la familia

Cursillos de Cristiandad: ven y verás

Imagina por un momento que fueras capaz de desterrar de tu vida, en cualquier situación, la angustia, el miedo, la ansiedad, el vacío interior, la incomprensión, la soledad, la falta de sentido de tus días y de tus noches.
Imagina que te sintieras fuertemente valorado/a, amado/a, apreciado/a, que supieras que te aman intensamente, con tus defectos, con tus inseguridades, con tus vacilaciones. Imagina que ya no tienes por qué esforzarte por dar la talla, porque hay alguien que te ama así, tal como eres. Imagina que fueras capaz de sentirte bien en cualquier circunstancia, de sentirte en armonía contigo mismo/a, de no estar sometido/a a las pasiones, de ser capaz de dominarte a ti mismo/a, de ser señor/a de ti mismo/a.
Imagina que todo lo que te pasara adquiriese sentido para ti; que tu realidad de cada día se iluminase con un sentido nuevo, con una especie de magia, transformándose en un conjunto de señales que te indican con seguridad hacia dónde debes ir.
Imagina que incluso hasta el dolor, el sufrimiento, tuviera significado para ti, que vieras que trae algo bueno a tu vida, que se convirtiera para ti en algo dulce y luminoso.
Imagina que dejases de temer, absolutamente, a la vida o a la muerte.
Imagina que tuvieras la necesidad imperiosa de estar agradecido/a por cada uno de los momentos de tu vida.
Imagina que fueras capaz de sentir en tu interior una paz y una alegría duraderas, inamovibles, sólidas, perennes; que ni los éxitos ni los fracasos te desbordasen de emociones positivas o negativas, sino que todo, absolutamente todo, lo vivieras con una intensa paz en tu interior.
Imagina que no tuvieras más remedio que vivir desde un optimismo inquebrantable, que pulverizases los momentos amargos de tu vida transformándolos inmediatamente en luz, en conocimiento profundo, en paz interior.
Imagina que tus facultades se potenciasen muy por encima de lo acostumbrado; que cada uno de tus días tuviera muchas más horas para ti; que sintieras que estás muy ocupado/a (adiós al aburrimiento) y que, al mismo tiempo, siempre tuvieras tiempo libre.
Imagina que los demás se dieran cuenta de que eres una persona nueva, que quisieran estar a tu lado, que quisieran compartir su vida contigo, porque tienes algo que les ilumina, que les conforta, que les ayuda a vivir, que les guía; porque saben que eres especial, diferente, mejor.
Pensarás que conseguir transformarte en alguien que sienta así, que viva así, es imposible para ti, ¿verdad?
Pues bien: no te equivocas lo más mínimo. Conseguir esto es imposible para ti solo/a. Pero imagina ahora que existiera un ser humano que pudiera estar contigo cada uno de los segundos de tu vida, que pudiera guiarte, atenderte, iluminarte, aconsejarte; una especie de consultor personal a tiempo completo, de día y de noche, 24 horas al día y 7 días a la semana. Imagina que este consultor fuera un experto en las cosas de la vida, como un chamán de tribu india, como un psiquiatra, como un confesor; alguien que conoce perfectamente tus miserias, que te conoce a ti mejor incluso de los que tú mismo crees conocerte; alguien que estuviera dispuesto a contestar inmediatamente todas tus preguntas, alguien con el poder de ayudarte a realizar en ti esa transformación que daría a tu vida su verdadero sentido; alguien que trabajaría contigo gratis, para ti, por ti, simplemente por amor a ti ¿Será posible que exista ese consultor personal experto y que se pueda poner a tu entera disposición?…
Sí, existe; ya sé que parece increíble, pero existe. Se llama Jesucristo y yo le conozco personalmente; es que resulta que él es también mi consultor personal a tiempo completo. No, no te preocupes: él puede serlo también para ti, y también a tiempo completo; él puede hacer eso y mucho más, porque resulta que él, además de ser un ser humano vivo, tan vivo como tú y como yo, es nada menos que Dios.
Y, si quieres, puedes conocerle personalmente en un Cursillo de Cristiandad.
Te preguntarás por qué los cristianos no podemos dejar de ser apóstoles (“apóstol” = enviado). Bien, te contestaré con mucho gusto: porque lo que llevamos en nuestro interior vale tanto que no podemos dejar de proclamarlo a los cuatro vientos; es como cuando ves una buena película, de esas que te impactan de por vida y no paras de decirle a tus amigos que vayan a verla. Es como eso, parecido a eso, pero mucho mejor; es mucho más que una película, es algo que afecta a la película entera de tu vida: es poseer el secreto de la vida y, por ello, querer contárselo a todo el mundo, para que todo el mundo también lo posea ¿Que por qué contarlo y no quedárselo para uno solo? Pues por puro amor a los demás, ¿por qué iba a ser si no?
En fin, si te animas a ir a un cursillo apúntate en tu parroquia, para que se lo diga al coordinador del mismo y así pueda contar con tu asistencia. Los cursillos empiezan un jueves y terminan en domingo. Así que son tres días, pero ¡qué tres días! Son tres días que valen por toda una vida, porque te traen, de hecho, una vida nueva.

Mi esposa y yo asistimos a un cursillo así en mayo de 2006; por eso se lo que digo, porque yo ya conozco personalmente a Jesucristo. Y tú qué, ¿te animas a conocerlo también? ¿Sí? Entonces.: ven y… Verás.
“Volvióse Jesús a ellos, viendo que le seguían, y les dijo: ¿Qué buscáis? Dijéronle ellos: Rabbí, que quiere decir Maestro, ¿dónde moras? Les dijo: venid y ved. Fueron, pues, y vieron dónde moraba, y permanecieron con Él aquel día. Era como la hora décima.”  (Juan 1, 38 – 39)
Jorge Megías, Movimiento de Cursillos de Cristiandad de Villanueva de la Cañada

Deporte de fe

El deporte es una buena forma de relacionarse y que mejor deporte que el fútbol.
Nuestra parroquia está inscrita, en su segundo año consecutivo, en la Liga Diocesana de Fútbol Sala (LDFS), en la cual se juega contra equipos de toda la diócesis de Getafe. Esta liga es muy distinta a las demás ya que no se trata simplemente de ganar o perder, sino que es una forma de relacionarnos con los demás y de conocer gente. Tenemos la suerte de que disponemos de la confianza de  nuestros sacerdotes para llevar a cabo nuestra misión, ya que nos conocemos todos bien desde hace tiempo y para todos nosotros es un orgullo representar, a través del fútbol, nuestra fe y la unión que tenemos como grupo.
La pasada campaña, 2009-2010, quedamos en un sexto puesto, pero lo importante fue lo que aprendimos de los rivales y cuales fueron nuestros errores. En esta nueva temporada tenemos mucha confianza en nosotros mismos e intentaremos superarnos.
Tengo que mencionar a los integrantes del equipo Ales, Fernando, Asier, Daniel, Alberto, Samuel, Alberto J., Manuel, Pedro A., Sergio y Gabriel; recordando que sin ellos esto no sería posible.
No os olvidéis que podéis venir a vernos cuando queráis en el C.P Andrés Torrejón (detrás de la iglesia), para apoyarnos y darnos ánimos. Gracias.

Gabriel Martínez, Responsable del   equipo

Memorias de un peregrino

En estas pequeñas líneas voy a contar mi experiencia  como peregrino, igual que el apóstol  Santiago cuando recorrió Grecia, Israel y Egipto para evangelizar a las naciones, hasta topar con España. Los peregrinos que vamos a Santiago lo hacemos por una única razón para ver la tumba del santo apóstol, y que Él nos de fuerza y ánimo para seguir nuestra peregrinación diaria en la vida, con nuestros amigos, nuestra familia, y también en los momentos malos.
A finales de abril, algunos de los jóvenes de la parroquia decidimos apuntarnos en la parroquia a la peregrinación a Santiago de Compostela con la Diócesis de Getafe. Poco a poco íbamos preparando cosas, hay que decir que los feligreses de la parroquia Divino Pastor se portaron muy bien con nosotros. Llegó el día 31 de Julio, la salida hacia Santiago. Tras un largo camino en autobús, donde nos reencontramos con muchos amigos, llegamos a Finisterre,  donde empezaríamos a caminar al día siguiente. El primer día de peregrinación visitamos el faro de Finisterre. Los días transcurrían por tantos pueblos por los que pasábamos. Los vecinos salían a las puertas y se asomaban para saludarnos y darnos apoyo para llegar hasta el final. Un día tras otro, en las paradas que hacíamos para descansar, saludábamos a conocidos que no habíamos visto desde otras peregrinaciones o campamentos, y aprovechábamos para descansar, hablar y darnos fuerzas para seguir nuestro duro y largo camino.
Poco a poco iban apareciendo los primeros enfermos con sus ampollas y los primeros dolores de cabeza del personal sanitario que nos curaba y nos cuidaba bastante bien.
Deseábamos que amaneciera y levantarnos para ver a nuestros amigos y seguir nuestro camino. Duros, muy duros esos caminos, pero tan llenos de energía que nos hacían que no nos rindiésemos. Durante las largas marchas había tiempo de charlar, a lo mejor  gente que no conocías o que no habías tenido trato con ellas pero que después de las risas o  enfados por lo duro del camino, nos hicimos muy amigos, casi inseparables.
Por fin el último día de camino, día en el que llegaríamos a Santiago de Compostela. Fue la marcha más larga, ya que queríamos llegar cuanto antes para poder ver al Santo y poder descansar. Algunos jóvenes decían: “¡Es la última cuesta!, ¡ya se ve la catedral!”. Todo era mentira, porque ahí no se veía ni catedral ni apóstol, sólo veíamos la mochila del de delante y mucho polvo porque estábamos en la montaña. Acabaron las cuestas y ya se vio Santiago y la catedral, parecía mentira tanto sufrimiento para ver esa estampa tan bonita y emocionante. Quedaba la última cuesta hasta llegar a un parque en Santiago y abrazarnos todos y llorar juntos. Al llegar a la catedral vimos que nos estaba esperando nuestro cura Pablo. Todo fue muy bonito y emocionante, casi mil jóvenes cantaban a las puertas de la catedral y daban gracias a Dios por haberles llevado hasta allí.
Ésta ha sido una de las experiencias más bonitas de mi vida y por suerte la he pasado con amigos y amigas que son como mi familia. Gracias a todos.

Javier Alonso Gómez

La Asociación Llambrión cumple diez años

Se trata de la asociación sin ánimo de lucro que organiza los campamentos en nuestra parroquia y que más niños y jóvenes moviliza cada verano en el ámbito de nuestra diócesis. Ha organizado más de un centenar de campamentos en sus diez años de andadura. La Asociación Llambrión tiene por objetivo principal la educación integral de niños y jóvenes de entre 9 y 30 años de la zona sur de Madrid. Trabaja mano a mano con la Iglesia Católica, especialmente con la Diócesis de Getafe.  Nació el 21 de julio del 2000 y fue inscrita en el registro de asociaciones de la Comunidad de Madrid .Todas las personas que trabajan en Llambrión son voluntarias. Realizan  actividades de ocio en la naturaleza tales como campamentos, excursiones, salidas a la montaña.; encuentros culturales; fiestas lúdicas familiares en Navidad y en primavera.
 Redacción

Manos Unidas recibe el Premio Príncipe de Asturias a la Concordia 2010

“Entregar el Premio de la Concordia a una organización como Manos Unidas, supone engrandecer nuestros galardones y lograr su significación más profunda. (…) Con el paso del tiempo, 40.000 voluntarios, 71 delegaciones, programas de acción en países de África, América y Asia, apoyo a centenares de proyectos,… son algunos de los datos que avalan las actuaciones de Manos Unidas. En sus fines es donde se pone de relieve el necesario y útil humanismo de esta institución: la lucha sin cuartel contra el hambre y la pobreza, la labor paciente en favor de la educación de los más desposeídos, la promoción social de las personas, la especial atención a la mujer, el desarrollo agrícola y la atención sanitaria. (…)Gracias, pues, al inmenso equipo de Manos Unidas. Manos que se unen para ayudar. Manos que se unen para sanar, alimentar y educar. Manos que se unen, simplemente, para salvar. Que nunca nos falten vuestras manos unidas.”
S.A.R  Don Felipe de Borbón, Príncipe de Asturias, del discurso de la ceremonia de entrega de los Premios Príncipe de Asturias 2010.

 

Grupos de la Parroquia 2010/2011

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